Creemos que la belleza no debería tener un coste oculto para el planeta. Por eso contamos con la Certificación Plastic Negative y nos hemos asociado con rePurpose Global para financiar la recuperación y el procesamiento ético del doble de los residuos plásticos que generamos por cada envase que ponemos en el mercado.
Nuestra contribución se dirige al rePurpose Project (Laut Yang Tenang), en Java Occidental, Indonesia — una región donde solo se recicla el 12% del plástico. Allí, las bolsas de plástico apenas tienen valor en el mercado, y quienes recolectan residuos necesitan un incentivo real para recogerlos y procesarlos de forma segura.
Financiar este proyecto es nuestra forma de asegurarnos de que ese plástico llega a su mejor destino final — y de que nuestro compromiso con el medioambiente no se queda en una promesa.



